Bienvenida a esta exposición online de Puerta del Sahara que completa el recorrido de la exposición realizada en Tinto y Tostado en septiembre 2025.
Bienvenida a esta exposición online de Puerta del Sahara que completa el recorrido de la exposición realizada en Tinto y Tostado en septiembre 2025.
Ramlia es una pequeña aldea marroquí muy especial, porque está prácticamente “en medio de la nada” en el sureste del país, en la provincia de Errachidia, cerca de la frontera con Argelia. Forma parte de la región del Erg Chebbi y el Tafilalt, y está en una zona muy poco transitada por el turismo convencional.
El fenec, el zorro más pequeño del mundo con apenas un kilo o kilo y medio de peso, es también uno de los animales más emblemáticos del Sahara. Difícil de ver durante el día, emerge al caer el sol para cazar y escapar del calor sofocante. Sus grandes orejas, además de agudizar su oído, le permiten regular la temperatura en un entorno extremo.
En el Sahara, el hogar no siempre es un lugar fijo. Aquí, la vida se organiza en torno a lo que ofrece el desierto: el agua, el fuego, el viento y la sombra de una tienda. Las familias nómadas han aprendido a leer las estrellas como un mapa invisible, siguiendo rutas antiguas y adaptándose a los caprichos del clima.
Es uno de los más vibrantes y auténticos del sureste de Marruecos, y un punto clave para entender la vida económica y social de la región del Tafilalt.
Se celebra tradicionalmente los martes, jueves y domingos, y reúne a gente de pueblos, aldeas y asentamientos nómadas de muchos kilómetros a la redonda.
Aunque el tráfico es caótico, con los puestos de comida ambulante invadiendo las calzadas por las que circulan los vehículos, lo más relevante de esta foto es la mujer con la bolsa de la compra. En Drâa-Tafilalet, la intimidad fotográfica femenina es muy delicada: una mujer puede llegar a recibir el rechazo de su familia por mostrarse en público en una imagen. Hasta tal punto, que un hombre puede ser fotografiado sin problemas, mientras que ellas deben cuidarse de no ser retratadas.
Los gatos son respetados desde que el profeta Mahoma prohibió maltratarlos, y se les considera compañeros limpios y benéficos.
Lejos de ser vistos como plaga, los vecinos los toleran e incluso los alimentan, pues ayudan a controlar ratones e insectos. Así, se han convertido en habitantes silenciosos y libres, parte discreta de la vida cotidiana en Tafilalet.
Sin embargo, los perros son considerados animales impuros y ocupan un lugar más distante. Se les considera animales útiles antes que compañeros: guardianes de casas, huertos y rebaños, o vagabundos que deambulan en los márgenes de pueblos y ciudades. Su presencia es aceptada, pero rara vez celebrada, lo que marca un contraste evidente con la libertad y cercanía que disfrutan los gato.
La acacia es de las pocas especies capaces de sobrevivir a las condiciones extremas del Sahara. Ofrece refugio y alimento a camellos y cabras, que incluso llegan a trepar por sus ramas para alimentarse y resguardarse bajo su sombra.
Pero el desierto no es solo resistencia: también regala momentos de juego y libertad. Sus dunas, moldeadas por el viento, se convierten en escenario ideal para practicar sandboard, disfrutar de un paseo en dromedario, sentir la adrenalina de un trepidante viaje en el maletero de una pickup o incluso recrear un set de fotografía espacial.
Quiero agradecer a las personas que han hecho posible esta exposición:
Local
Rafa y Enmanuel, Bar Tinto y Tostado
Facilitadora
Almudena Leal
Música
Skadi (Alba Moreno)
Maestros y Compañeros
Alfonso Sampedro · Jorge Pozuelo · María Duribe · Mar Cabello de los Cobos
Correcciones
Ángeles Cobos · Valeriana Cobos · Óscar Cobos · Jimena Álvarez · Elisa Álvarez ·Ana Amarilla
Con la estimable colaboración de
Mohamed Aouijil
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